sábado, 23 de abril de 2016

Población y ordenamiento urbano

Demografía
En el último censo nacional realizado en octubre de 2010 por el INDEC, en la ciudad de Buenos Aires se contabilizaron 2 890 151 habitantes de los cuales las mujeres son el 54,0 % y los varones representan el 46,0 %. Así mismo, la ciudad cuenta con una importante densidad demográfica que asciende a 14 307,68 hab/km². A inicios del siglo XXI, debido al envejecimiento (por escasa fecundidad de los estratos de clase media) de la población nativa porteña, a la emigración al extranjero y a la substitución demográfica en gran medida provocada por las crisis económicas, un 40 % de los porteños no nació ni en la ciudad ni en los partidos del Gran Buenos Aires, sino que se trata de población que migró desde las provincias del norte argentino y de otros países (se calcula que 381 778 de sus habitantes, nacieron en el extranjero). Según la Dirección General de Estadística y Censos (perteneciente al Gobierno de la C.A.B.A.), en 2008 la tasa global de fecundidad fue de 1,94 hijos por mujer (por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1 hijos por mujer).
Desde hace más de 60 años, la población de la ciudad de Buenos Aires está estancada en aproximadamente 2,9 millones de habitantes, con leves variaciones intercensales. En 2001 la ciudad cedió el 2º lugar que históricamente ocupaba entre las jurisdicciones más populosas del país, ante el crecimiento demográfico de las provincias de Córdoba y Santa Fe.
Gráfica de evolución demográfica de Buenos Aires entre 1779 y 2010
Fuente de los Censos Nacionales del INDEC

Arquitectura y urbanismo


La ciudad de Buenos Aires evolucionó a partir de diversas corrientes inmigratorias pertenecientes a diferentes culturas y, en consecuencia, han creado un remarcado eclecticismo que se evidencia en su arquitectura en la cual pueden hallarse expresiones que van del frío academicismo o el art decó, hasta el alegre art nouveau; del neogótico moderno, pasando por el francés borbónico, al rascacielos moderno realizado en vidrio u hormigón. O estilos muy peculiares, como por ejemplo, el del colorido barrio de La Boca, además de edificaciones de la época colonial.
La ciudad se encuentra sobre un buen soporte geográfico: su territorio es extenso y llano y raramente sufre complicaciones de temperaturas extremas, vientos, nevadas (tres por siglo), o terremotos (baja sismicidad). Posee una muy buena fuente de agua dulce como es el Río de La Plata.
El trazado de la ciudad es muy regular. El centro histórico y financiero de la ciudad posee manzanas perfectamente cuadradas, extendidas de norte a sur y de este a oeste, tal como su fundador Garay las estableciera. Este trazado de calles perpendiculares (el llamado "damero") se extendió en gran parte hacia el resto de la ciudad. Buenos Aires posee 2113 calles (entre avenidas, calles y pasajes).
La metrópolis es fértil en áreas de calidad urbanística y arquitectónica. Posee insuficientes plazas públicas entre las que se destacan los parques: Parque Tres de Febrero o (Bosques de Palermo), el Almirante Brown y los de la ex Costanera Sur (Andrés Borthagaray y Manuel Ludueña). Buenos Aires posee un total de 640 plazas y plazoletas. Y el faltante de parques y plazas es de 2400 hectáreas.

Estilo arquitectónico en Diagonal Norte.
Una característica es la diversidad de árboles y de colores de las flores de éstos. En gran parte esto es consecuencia de la tarea de Carlos Thays, paisajista francés, creador entre otras cosas del Jardín Botánico de Buenos Aires que implantó árboles como las tipas, los jacarandás y los lapachos.
Otra característica destacada son los coronamientos en cúpulastorres mansardas que poseen los edificios. En principio fueron el resultado de la influencia europea en la arquitectura porteña, sobre todo por el trabajo realizado por arquitectos franceses, italianos y alemanes, que diseñaron los edificios entre fines del siglo XIX y principios del XX, como un reemplazo a la arquitectura colonial. Al principio era un elemento arquitectónico simbólico. Pero luego se eligieron como símbolo de la suntuosidad de la burguesía argentina que detentaba el poder nacional. Tal vez la principal característica de las mismas es la variedad: hay con forma de media naranja, de piña, acebolladas y muchas otras.
El área central de la urbe se edificó indiscriminadamente y es muy congestionada por el tráfico automotor y además durante los días no laborales está muy deshabitada, lo que además de producir inseguridad la hace costosa, por haber mucha edificación que solo se usa en horas de oficina.
Sin embargo, la cantidad de espacios verdes públicos es insuficiente, no alcanza los estándares mínimos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
                                         

Barrios

Los más antiguos derivan de las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX. A partir de fines del siglo XIX surge una nueva generación de barrios, ya no determinados por parroquias sino con distintos orígenes.Aunque se habla de 100 barrios porteños, esta expresión tiene origen en una canción popular y no en la cantidad real de barrios. Cada barrio tiene su propia historia y características poblacionales que le imprimen color, estilo y costumbres únicas; y son un reflejo de la variedad cultural que subyace en la ciudad. Muchas de estas unidades territoriales son centenarias, otras están oficialmente desaparecidas y existen otras que fueron determinadas recientemente. Éste es el caso de Parque Chas, cuyos límites fueron establecidos el 25 de enero de 2006 cuando fue publicada en el Boletín Oficial la Ley 1907.
Sin embargo, siempre existió una gran cantidad de denominaciones no oficiales para algunas zonas de la ciudad, como Barrio Parque y Abasto.
Los barrios del noreste son los de mayor poder adquisitivo, con tiendas exclusivas y varias áreas residenciales de la clase alta como RecoletaPalermoBelgrano así como también Puerto Madero, al este de la ciudad. A excepción del barrio de Barracas, en el que emerge una población de clase media y media alta gracias al auge inmobiliario, la zona sur es la que ostenta los menores indicadores socio-económicos de la ciudad.
El sistema de descentralización de gobierno por comunas, retomó los límites interbarriales, ya que hay una comuna por cada barrio o barrios vecinos. Oficialmente la ciudad se encuentra dividida en 48 barrios o unidades territoriales.
Escasez de espacios verdes públicos
La Organización Mundial de la Salud (OMS), para garantizar el derecho humano a la salud, recomienda un mínimo de 10 metros cuadrados de espacio verde público por habitante. La ciudad de Buenos Aires , actualmente cuenta con 1,9 metros cuadrados por habitante.Entre 2007 y 2014 hubo un grave descenso del espacio verde en la Ciudad de Buenos Aires, se perdieron 44.5 hectáreas de parques, 36 ha de canteros y 10 ha de plazoletas.En 2013 habían 1007,7 hectáreas de parque y 355 de plazas. En 2012 habían 1116 hectáreas de parque, lo que representa una reducción de alrededor de 108 hectáreas.
El déficit de espacio verde público en la ciudad es de 2400 hectáreas según la doctora Sonia Berjman.Y la tendencia actual indica que la cantidad de espacio verde público por habitante en la ciudad seguirá bajando porque el factor de ocupación total (FOT) permite la construcción indiscriminada, debido a que el plan del gobierno es duplicar la población de la ciudad de Buenos Aires.
Adicionalmente, los espacios verdes se encuentran distribuidos de manera desigual en la ciudad,por ejemplo, barrios como Almagro están en peor situación que barrios como Palermo. Grandes ciudades del mundo como Nueva York y Londres cuentan, respectivamente, con 29 y 27 metros cuadrados de espacio verde público por habitante.
Según un estudio publicado por el BID, Buenos Aires está entre las ciudades que peor calidad de vida ofrecen en términos de espacio verde público por habitante. Ofreciendo apenas 2,69 metros cuadrados de espacio verde público por habitante en 2001 contra 11,58 metros cuadrados de espacio verde público ofrecidos por São Paulo.
Entre parques y plazas la cantidad de espacio verde de la ciudad promediaba 4,54 metros por habitante en 2007, sin embargo para el año 2014 esta proporción apenas alcanza los 3,9 m2 por cada porteño, de los cuales 1,17m2 los aporta la Reserva Ecológica Costanera Sur.
En Caballito, por su parte, la cantidad de espacio verde por habitante no llega a 1,5 metros cuadrados.
Superficie de espacios verdes por habitante (ha/mil habitantes) por comuna. Ciudad de Buenos Aires. Años 2006/2013. 
Comuna20062007200820092010201120122013
Total0,600,600,610,61...0,630,620,59
12,442,452,462,35...2,332,332,30
20,260,260,270,27...0,280,290,38
30,040,040,040,04...0,040,040,04
40,360,360,430,43...0,390,380,37
50,010,010,020,02...0,020,020,02
60,150,150,150,15...0,140,150,15
70,180,180,190,19...0,180,180,18
82,222,242,192,17...2,292,311,49
90,640,650,650,66...0,680,680,68
100,120,130,130,13...0,130,130,13
110,310,310,320,32...0,310,320,32
120,830,830,830,83...0,800,810,81
130,490,490,480,48...0,650,550,50
140,840,840,820,83...0,970,981,14
150,150,150,160,16...0,130,130,13
Según los datos oficiales, apenas 3 comunas (1, 8 y 14), cumplen con el mínimo establecido por la OMS de 10 metros cuadrados de espacio verde por habitante. Las comunas 3 y 5, que incluyen barrios como BoedoAlmagroSan Cristóbal y Balvanera, prácticamente no tienen espacios verdes. Las comunas 2, 4, 6, 7, 10, 11 y 15 también se encuentran en una situación muy crítica.
Esta falta de espacios verdes afecta la salud de la población. El 56% de los niños y adolescentes de la ciudad no realiza suficiente actividad física y un motivo importante, para el 28,5%, es que su club o plaza se encuentra alejado de su hogar.
Según datos oficiales, el 80% de los espacios verdes públicos corresponden a parques, plazas y plazoletas (también se cuentan las plazas secas). El 20% restante está conformado por canteros, jardines, patios recreativos, polideportivos, jardines ubicados en Avenida General Paz y espacios diversos mantenidos por la Dirección General de Espacios Verdes. Con lo cual, el espacio verde utilizable (plazas y parques sumados), alcanzaría apenas a 4,48 metros cuadrados por habitante.
Respecto del arbolado urbano, hay 425 mil árboles. Para que no haya menos de 1 árbol cada 3 habitantes, como en otras ciudades, el gobierno de la ciudad debiera plantar 575 mil árboles adicionales, dado que la ciudad tiene alrededor de 3 millones de habitantes.
Reconociendo el problema de la falta de espacios verdes, el gobierno de la ciudad lanzó el Plan Buenos Aires Verde que propone lo siguiente: "con el Plan Buenos Aires Verde estaremos agregando para el año 2034, más de 1.000.000 de metros cuadrado de nuevos espacios verdes públicos a Buenos Aires". Eso significa que para el año 2034, de no variar la superficie construida y siempre de acuerdo a los datos oficiales, la ciudad tendrá 6,23 metros cuadrados de espacio verde por habitante, muy por debajo de los 10 metros cuadrados por habitante sugeridos por la OMS.

viernes, 15 de abril de 2016

Clima y relieve

El clima de la ciudad de Buenos Aires es templado pampeano. Considerando el período 1981-2010, normalmente empleado para designar los promedios climáticos, la temperatura media es de 17,9 °C y la precipitación anual es de 1233,9 mm. La temperatura más alta registrada en Buenos Aires fue de 43,3 °C el 29 de enero de 1957 y la más baja fue de -5,4 °C, registrada el 9 de julio de 1918. A lo largo del siglo XX, como ha sucedido en la mayoría de las grandes ciudades del mundo a causa de la urbanización, las temperaturas de la ciudad han aumentado levemente debido a la isla de calor (desarrollo urbano), siendo actualmente entre 1 y 2 °C superior al de regiones cercanas menos urbanizadas, como el Gran Buenos Aires. Las precipitaciones también se han acrecentado desde 1973, como ya ocurrió en el anterior hemiciclo húmedo: 1870 a 1920.
           
                         
Si bien los días cubiertos son más frecuentes en invierno, cuando más llueve es en verano, época en que se desarrollan tormentas a veces muy intensas, por lo que enormes cantidades de agua caen en poco tiempo. En invierno son más comunes lloviznas débiles pero continuas. De todos modos no puede decirse que haya estacionalidad de lluvias. Los veranos son cálidos, con un promedio de enero de 24,9 °C. La elevada humedad puede volver en ocasiones sofocante al tiempo. La humedad relativa promedio anual es del 71,4 %.
Los inviernos son frescos, con heladas frecuentes (sobre todo en el Gran Buenos Aires), y con una temperatura máxima promedio de julio de 15,3 °C. y mínimas que en ocasiones excepcionales pueden llegar por debajo de los 0 °C. El invierno, a su vez, es bastante irregular o variable, ya que también se observan días templados, y hasta cálidos durante esa estación,lo cual lo hace más suave y corto en cuanto a su duración.
Las nieblas pueden producirse de manera variable durante el año, aunque no son demasiado frecuentes.
En cuanto a la heliofanía (duración de la insolación) es entre moderada y considerable, con aproximadamente 2.400 a 2.500 horas de sol anuales sobre un total de aproximadamente 4300 posibles.
Respecto de las condiciones atmosféricas se registran al año un promedio de 124 días claros o despejados, 92 días con cielo cubierto y 101 días lluviosos, y el resto mixtos.
                             
Vientos
La ciudad de Buenos Aires recibe la influencia de dos tipos de vientos zonales: el pampero y la sudestada.El primero proviene del sudoeste, suele iniciarse con una tormenta corta que rápidamente da paso a un aire mucho más frío y seco. Aunque puede darse en cualquier época del año, se da con mayor intensidad en verano; se lo espera cuando refresca luego de días cálidos. La sudestada se da principalmente entre abril y octubre. Consiste en un viento fuerte del sudeste, fresco y muy húmedo, que dura varios días y va muchas veces acompañado de precipitaciones de variada intensidad. El viento continuo hace subir las aguas del Río de la Plata, llegando a veces a producir inundaciones en las zonas más bajas de la ciudad, como el barrio de La Boca.
Nevadas
Las nevadas en la ciudad no son frecuentes. La última nevada importante tuvo oportunidad el 9 de julio de 2007. Comenzó en forma de aguanieve y terminó cubriendo de nieve gran parte de la ciudad y el conurbano. En las zonas suburbanas llegó a tener un espesor mucho mayor. Ocurrió a consecuencia de un gran viento polar que se extendió por todo el territorio de la Argentina.
Desde que se han obtenido registros sistemáticos del clima, en el año 1870, se sabe también de otra nevada considerable en 1918.

Relieve

La ciudad se encuentra casi en su totalidad en la región pampeana, salvo algunas zonas como la Reserva Ecológica de Buenos Aires, la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, el Aeroparque Jorge Newbery, o el barrio de Puerto Madero, que se hallan emergidas artificialmente mediante el relleno de las costas del Río de la Plata.
El límite original de la costa con el río estaba dado por una serie de barrancas, surgidas por las variaciones del nivel del mar (y del estuario del Plata) hace miles de años. Las cuenca de los arroyos se caracterizaba por la existencia de zonas más deprimidas que otras, conocidas como "valles de inundación". De tal modo, el territorio poseía suaves ondulaciones interrumpidas por el sur, ante el amplio valle de inundación correspondiente al Riachuelo, gran parte de las zonas inundables recibieron hasta inicios de siglo XX la denominación deBañados de Pereyra. La zona más elevada de la ciudad autónoma se encuentra en el barrio de Villa Pueyrredón.